El término de úlcera por presión es el que se utiliza para
describir la pérdida tisular por isquemia, por lo general derivada de la
presión ejercida sobre una prominencia ósea, “ulcera por presión” es el
nombre más adecuado, ya que refleja el concepto actual sobre su
etiología: excesiva presión sobre la piel que da por resultado necrosis
tisular y ulceración. El espectro de la presentación clínica es amplio y
va desde pérdida superficial de la piel hasta la destrucción progresiva
del tejido adiposo, músculo, hueso y articulaciones y si se le deja
progresar da consecuencias fatales. A pesar de que se han implicado
factores neuropáticos y fuerzas de deslizamiento, el factor singular más
importante es la presión excesiva. El principal factor etiológico es la
presión no aliviada en periodos estimados diversamente entre 1 y 12
horas.
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| Localización más frecuente de las UPP y las posiciones adecuadas para evitarlo. |
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Mecanismo de úlceras por presión puede ser causado por efecto directo de:
Factores primarios ó extrínsecos: Son
fuerzas mecánicas que incluyen presión sobre el tejido blando y
fricción. La presión local directa puede causar deformación en el
tejido, daño mecánico y bloqueo de los vasos sanguíneos, estas fuerzas
contribuyen a la lesión por compresión de los vasos perforantes
musculares a la piel.
Factores intrínsecos o secundarios: Isquemia
local o fibrosis. Disminución del control autónomo. Infección. Edad del
paciente. Incontinencia urinaria y fecal. Enfermedad de pequeños vasos.
Factores de riesgo: Trastornos neurológicos, pacientes hospitalizados, pacientes de la tercera edad.
El
tratamiento de las úlceras por presión puede dividirse en dos
categorías principales: Sistémico o Local (conservador o quirúrgico).
Sistémico: Medidas Nutricionales: Después
del alivio de la presión y de la limpieza de la herida es de
fundamental interés restaurar el estado nutricional del paciente. La
administración de una dieta con alto contenido proteico, calórico y
vitamínico es de gran importancia. El manejo de la anemia debe de ser
igualmente tratado.
Alivio de la presión: En la
práctica un
apósito compuesto por fibra de acrilán o Dacrón estéril con
espesor de 5-7cm envuelto en gasa absorbente mantenido en su sitio
produce un apósito liviano, aireado y elástico que difunde el calor,
permite que circule el aire y no se tapa. Gel de Silicón en forma de
cojín o almohadilla que ofrecen distribución del peso aceptablemente
buena. El colchón de agua maneja presiones de 18 mmHg en los talones, 19
mmHg contra el sacro y 25 mmHg contra los trocánteres siendo estas
presiones por debajo de las presiones capilares a nivel del corazón que
van de 20-30 mmHg.
Local: Tratamiento conservador: Esta
destinado a asegurar una área cruenta limpia, generalmente con el uso
de sustancias o medicamentos que realizan un desbridamiento enzimático,
así como de algunos medicamentos que promueven la proliferación celular y
la epitelización.
Tratamiento quirúrgico: Debe de
considerarse sólo cuando el estado general del paciente este
estabilizado o en las mejores condiciones para la cirugía y que la
úlcera este libre de tejido necrótico, que exista tejido de granulación
sano y evidencia de avance del borde de la úlcera (tejido cicatrizal).
La
elección del tipo de procedimiento para una cirugía plástica
reconstructiva dependerá de la localización de la úlcera, del estado del
paciente, su nivel de motivación y su educación.
Los tipos o las
opciones de tratamiento aunque diversas dependerán directamente del tipo
de úlcera así como de su localización y estas son:
1.- Cierre directo.
2.- Injertos cutáneos.
3.- Colgajos en cualquiera de sus variedades (cutáneos, fasciocutáneos, musculares, musculocutáneos, perforantes, libres).
4.- Expansión tisular.
Dentro
de las complicaciones de este tipo de cirugías plásticas
reconstructivas se encuentran:
necrosis del colgajo, hematoma (más
común), infección, dehiscencia de la herida o recurrencia.